CURIOSIDADES DE
Ya en Berlín aprende el alemán mientras sorprende a la afición del Bundeskraus con sus aparentes lagunas mentales. A uno de los encuentros asiste el físico Max Plank y al cabo del primer tiempo comprende que ese jugador argentino juega escrutando las leyes de la velocidad de la materia. Pide ser presentado, lo llevan al vestuario al término del match y se duchan juntos mientras intercambian opiniones sobre el proceso aritmético del chanfle y la ley de radiación térmica en los tiros libres indirectos. A los días, Giampietro invita a un asado a Plank quien llega acompañado por Schrödinger, Bohr y Heinsenberg, integrantes del equipo que venía investigando lo que será, un año después, la mecánica cuántica. Los físicos no llevan vino al asado y se registra un altercado entre el argentino y Plank, el cual es aplacado por Bohr con la siguiente frase: “Si sustituímos la integral de frecuencia de vuestros gritos por una suma no contínua de moléculas divertidas, podríamos reemplazar el vino por cerveza o, de lo contrario, tenderemos al infinito”. El incidente es conocido como “Polémica Giampietro”. El delantero es invitado a integrar el equipo de científicos: se le encarga la etapa de precalentamiento y tácticas para charlas con teoría detenida.
En una de las reuniones, Plank enuncia la hipótesis de que la radiación electromagnética es absorbida y emitida por la materia en forma de cuantos (quantas) de luz o fotones de energía mediante una constante estadística. Esto le causa mucha risa a Giampietro y debe ser medicado para cortarle el ataque de hilaridad. Cuando sale del coma risueño, exclama: No entiendo una pepa pero suena genial. Luego de la primera formulación cuántica, dada a conocer en diciembre de 1900 en
Cuando Plank formula su teoría subatómica e incorpora los conceptos de partículas elementales de la materia aplicados a los electrones, neutrones, átomos, entre otras, lo hace en casa de Giampetro durante una sesión de yoga. Giampietro recae en un ataque de risa incontrolable y sale del mismo gracias a una sesión de hipnosis realizada por un joven discípulo de Jean-Martin Charcot de nombre Sigmund Freud. Plank, angustiado por lo que supone una nueva crítica de Giampietro a sus teorías, intenta suicidarse con una sobredosis de protones. Luego de estos episodios se distancian para siempre. Isidoro Giampietro decide regresar a





















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