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Bardo en el Toldo de Astier

http://www.eltoldodeastier.fahce.unlp.edu.ar/numeros/numero-5/AL.Tomassoni-%20nro%205.pdf
por Paula Tomassoni. "Bardo es un cierre. Es el libro de poemas con el que Mariano Dubin completa la trilogía integrada también por Con los pasos de la mala vida (2006) y La razón de mi lima (2009). Su autor lo presenta en el epílogo (Post data) como un “hasta acá”. Me permito poner en discusión aquello, o la naturaleza de aquello que pueda pensarse como una clausura a partir de esa expresión. Bardo no es cierre, pero cerrar es bardo, diría yo. La producción de Dubin forma parte de un proyecto que excede por mucho a estos libros. Los postulados que sus poemas instalan como verdades de combate, provocativas, pueden encontrarse también en sus narraciones, ensayos, textos académicos, en las intervenciones de sus recitados o entrevistas. La línea ideológica que se propone es clara y precede a los escritos, a la vez que se construye en el entretejido de la forma que se ofrece. Es decir, el proyecto promueve la literatura pero no la limita ni se limita a ella: se constituye en el germen de un modo del decir, de una estrategia para “encordar” en sus “letras” la tierra, sus hombres, su historia."

Bardo en La Pulseada

Por Matías David López
El nuevo libro de Mariano Dubín es poesía de combate: un bardo que está pensando al bardo, a la figura y lugar del poeta, del vate, del cantador. Dubín cierra así, bardeando una (su) trilogía y propone un “hasta acá”. Hasta acá que abrirá paso a un “lo que viene” a lo que está “por-venir”.
La prosa de Dubín anda por esquinas, pasillos, bares, cabarés, montes, se va de viaje pero vuelve siempre al barrio. Se mete en la noche, en esas donde el bondi te deja a pata. En las situaciones que relata hay pedidos y reclamos, de tragos/besos/monedas/abrazos que se demoran, que se hacen esperar. Por ahí también andan trolas, vagos, peones, tilingas y judíos… Además de vasos de vino que se derraman, dientes rotos, derrapes varios, altos bardos que se arman, que se amasan.
Los personajes buscan arreglar sus vidas, o mejor, vivirlas. Dan batallas y muchas aunque saben de antemano que la derrota está asegurada. Sin embargo hacen la guerra a lo que les toca, guerra y a veces amor.  Apuestan aunque la errancia sea el terreno venidero. Si hay victorias serán transitorias. Y entre ellos, entre esas gentes, está el propio Dubín, sabiendo que escribir es un bardo, que la vida es un bardo y hay que meterse en ellos, sabiendo que nunca saldremos ilesos.
Otro bardo más es la idea de publicar éste libro. Apuesta luminosa, certera que Dubín hace junto con la editora Pixel, un sello autogestionado que cada vez más va para adelante en las aventuras en que se mete. 

En revista La Pulseada.

Combate de fondo


Por Juan Bautista Duizeide


“Poder nombrar con una lengua propia un mundo distinto”, escribió Mariano Dubin refiriéndose a Bartolomé Hidalgo en su ensayo “Sobre el origen”. Un texto al que no le faltan bibliografía ni ideas con las cuales torear a la academia. Provocador al punto de afirmar, no sin razones, “Borges es el primer peronista” (nobleza obliga: aquel viejo provocador y siempre joven que fue, que es, David Viñas, escribió hace añares que Borges y Perón constituyen lo máximo que pudo lograr la burguesía argentina en literatura y política respectivamente). El ensayo de Dubín es un acercamiento tan intenso y tan interesante como discutible a una estirpe que enhebraría expresiones poéticas disímiles como la gauchesca, el tango y la cumbia villera. El principio que postula para Bartolomé Hidalgo en su ensayo lo asume como su propia poética y lo pone en acto en los poemas de Bardo. Ese “mundo distinto” late en este mundo que vivimos, y en esa lengua propia, la suya, está hecha de retazos, de confluencias, de luchas. De restos de naufragios quizás. 


Combate de fondo. La poesía neo lunfarda de Mariano Dubín se puede leer completo en el número 109 de la revista Sudestada.

Sobre Bardos no hay nada escrito


Por Nicolás Alonso

Mariano Dubín, con sus poemas, se tira de cabeza en el barro del bardo que significa andar lo popular para desde allí unir el universo de la gauchesca y la pluralidad de la cultura contemporánea: de la Revolución de Mayo a la cumbia villera. 

Bardo (Pixel Editora, 2011) es el tercer y último libro de la trilogía poética que Mariano Dubín denominó “Bardos”. Los dos primeros son Con los pasos de la mala vida (2006), y La razón de mi lima (2009), ambos publicados bajo el mismo sello editorial. Es curioso que la palabra “bardo” aluda no sólo a lo popular del lunfardo rioplatense, sino también a la tradición de la narrativa oral europea y, a través de ella, a la poesía, a la ficción y fundamentalmente a la historia. Y es importante señalar esto ya que en Bardo, la historia, la narración e incluso la crónica se funden a través de la poesía en un rescate de “lo popular” que recupera muchas de las tradiciones más valiosas de la literatura, pero también de la política latinoamericana. 

Detrás de cámara...


Relato genial de la amiga Manuela López Corral de la noche post presentación de Bardo, en recorrida por el mejor bar de la ciudad, lo de Aníbal. Una buena excusa para pasearse por su blog manuelísima y las exageradas...



por Manuela
La noche había sido todo lo que esperábamos, hasta que fuimos a lo de Anibal.Iba todo bien: las luces de la sala eran perfectas, dirigidas hacia donde las necesitaba para que las sombras y los tonos y los fondos de las fotos dijeran lo que quería que dijeran. La escenografía era maravillosa también, tan acorde a ese pasado resucitado, reformulado, nostalgioso. El espacio dividido en tres: la zona de recite, la zona del show musical, la zona de presentación, y Dubin con la copa de vino en la mano, que iba y venía entre los tres espacios cada vez más ebrio y amoroso. Un hombre maravilloso gritó desde su butaca, desde lo oscuro de las butacas de arriba que él también tenía un libro, que Dubin no se iba con las manos vacías.

ayer Bardo!


“A las piñas con la poesía”, una crónica de Info Limbo sobre la presentación de Bardo.

A Mariano Dubín se lo ha comparado con un peleador, una especie de boxeador de la nueva poesía que, desde La Plata, intenta atrapar la mirada del público literario. Lo cierto es que fuimos a la presentación de su nuevo libro:"Bardo" editado por Pixel, una editorial platense independiente nacida en 2009 que ya lo venia tratando desde su segundo libro "La razón de mi lima".



La noche comenzaba cuando con un compañero de la redacción decidimos ir a visitar a Dubín y su nuevo libro. Fuimos sorprendidos para bien por este escritor, mezcla de un Bukowski criollo ,un peleador callejero ,un pibe de tolosa que intenta patear en la plaza y escribir , por qué no, con el mismo lenguaje que los que usan gorrita y zapatillas deportivas.


Lo acompañó musicalmente Tango Villero, el dúo capitalino Juan Cinza-Abel Bazán que presentó temas de su disco "Corta la bocha", y también desde las palabras: Juan Bautista Duizeide y José María Pallaoro ilustraron vivencias y emociones hacia el autor de "Bardo". A pesar de lo marginal que suenan sus poemas, Mariano no es un wachiturro ni mucho menos. pero por momentos, nos hace sentir rodeados de esos personajes, borrachos de barrio, matones de esquina y plaza. Putas, cigarros y nocturnidad. Berisso, Tolosa. Dubín nos atosiga, nos alborota con su lengua picante de tanto tinto. Qué bueno leer o escuchar poesía y transportarse tan fácil. Qué bueno que alguien registre las voces de los que no tienen poesía. Qué bueno, Dubín, donde estás parado. Sinceramente anoche dormí contento.



Bardero

pego una nota sobre Bardo del diario Diagonales :


“Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio” aseveraba García Lorca. En Bardo (2011, Editorial Pixel) las palabras se unen, asocian y disocian caótica e irreverentemente, honestas y brutales; meten púa en el estómago del verbo, disparan como chumbo caliente, punguean versos a la calle, se agitan como ríos de sueñera y barro, de barrio y pampa. En Bardo, el primer misterio a desentrañar es cuál de todos es su autor, Mariano Dubin: ¿el judío errante o el púgil tolosano? ¿El gaucho perseguido o el villero de clase media? ¿el “blanquitogordo” que usa anteojos o el Enrique Santos Rimbaud de mostrador?




Alcides Gandolfi Herrero, uno de los bardos en los que Dubin dice encontrar la huella que me explica, tituló a su poemario Nocau lírico. La contundencia y la sorpresa de tal imagen tendría su correlato en la biografía del poeta: boxeador durante 14 años, campeón de la categoría liviano. A Dubin no se le conocen antecedentes pugilísticos. ¿Se tratará de un peleador callejero? Su nariz no parece de las que han aguantado muchas piñas. Pero en sus versos se suceden las relaciones de combates sin cuadrilátero, cuerdas ni jurado. De puro guapo. Contra una gorda enrulada, contra la mujer que lo llama vago porque no entiende su necesidad de mate, pantuflas y quien le caliente las piernas, contra guachos bravos en serio que le dan sin asco. Pero sobre todo, y no sin humor, Dubin la emprende a poéticos trompazos con las contradicciones que lo atraviesan. Un santo en un malón dantesco, un burgués triste, un héroe de la clase obrera, el héroe de las trolas tristes, uno que quiso ser Rimbaud se suceden, entre otros, por los versos. ¿Y cuál de todos era yo?, se pregunta el poeta. Un judío errante no sólo de los territorios -el centro, la academia, los barrios, la Isla Paulino, la zona roja, las niñas putas de la alta clase universitaria-, sino sobre todo un errabundo del lenguaje. Los cielitos patrióticos, la gauchesca, el lunfardo, el Siglo de Oro, el tango, la cumbia villera. No hay fusión entre esos vocabularios, hay puro choque. Y los versos son las batallas en las que el poeta ha combatido. Él es esas luchas, esas palabras insumisas, este Bardo.

Juan Bautista Duizeide

chupate este caracú!


El jueves 24 de Noviembre/21 hs está la Colección Verano del Ciclo Carne Argentina con Silvia Hopenhayn, Consuelo Fraga, Martín Vázquez Grillé, Luis Sagasti y metido (eso por dejar la tranquera abierta) yo.


Haré una lectura de gauchescas que se ha dado a llamar "el rescate refaloso": http://ciclocarneargentina.blogspot.com/2011/11/el-rescate-refaloso.html

Valentín Romano



Hace unos días recibí este poema del criollazo Valentín Romano, una payada que comenzó y ya tendrá su justo contrapunto. La maestría de Romano, su glosa sobre "la razón de mi lima, es junto a un soneto que me musicalizó Juancito Cinza, mis dos mayores alegrías en el ejercicio de la escritura. Pronto subiré poemas suyos, algunos del libro que posee el inmejorable título de "Nadides".



Payada a un payador 2010
(14 Mayo ídem)

Fue que en el “Zoo de poetas”,
invitado por Chamigo,
escuché a un muchacho, digo,
payador sin dar más vueltas.

Y al salir de “El Empujón…”
él a mí me regaló
su libro que intituló:
“de mi lima La razón”.

Leí a Mariano Dubín:
de los negros y los gauchos,
de los indios y los ranchos
con un cielito de cinc.

Y de cumbia y chacarera
y las “cocas” de María
que le crecieron un día
“pero no una vez cualquiera”.

Y de la birra y el mate
y la “Vuelta de Obligado”
con un epígrafe dado
por Don Ata, que aún hoy late

en todo bardo perdido
que como Mariano haya
la poesía que no calla
en medio de tanto olvido.

Tupac, San Martín, Evita
y el del Abasto, Gardel,
como el alubión aquel:
descamisaos cabecita’.

Qué coraje al deschavar
toda la segregación
que se oculta en omisión
en un ruín tergiversar.

Y dejo las redondillas
para payar en sextinas,
como esas coplas divinas
que nos cantó Martín Fierro
contra tanto injusto encierro
por las pampas argentinas.

Hay en este pibe pueta
un destello de la gloria
pa’ dejar en la memoria:
diciendo “El Dios del latón”,
le sale del corazón
un gaucho nuevo en la historia.

Al “Dios padre de las villas”
Mariano canta en sus versos
contra los garcas perversos
que no quieren ver ni oír,
él se anima a bien decir
verdá de otros universos.

Del “microcentro porteño”
Guol estrí ‘el sudesarrollo
donde suena tanto el rollo
de ¡verdes! ¡libras! y ¡euros!,
mientras la noche y los negros
llegan cartoneando al hoyo.

También cuenta de leyendas,
guapos como “el pelapapa”
y “el Pantera”, los dos taita
enfrentando a los melico
y a un “patova” mierda ‘e tipo,
por amor a alguna guacha.

Nos “dice cumbia en francés”
y una “Baguala” pa’ un tipo
“el tipo aquel” y “¡qué tipo!”
“como un Walt Whitman criollo”
“festeja en la esquina” el rollo
“de la vida” ‘común’ rito.

Pero ya “¡BASTA DE NEGROS!”
Mariano en un puema exclama,
que está lleno, lo proclama,
en todas partes de ellos,
y “¡argentino hasta los huevos!”
Dubín: grone, se declara.

“Tango” a “un obrero cualquiera”,
“Baladas en cuarto y medio”…
noche del barrio y del sueño,
una ascendencia que va:
Tolosatherinoslav,
un bardo bien de mi pueblo.


La “Oda al gauchito Gil”,
un “Chamamé en barrio obrero”
y otros cantos compañero
me hacen poderte decir,
que da gusto el alvertir:
¡che! sos un poetaparcero.

Y ansina ya me despido,
no quiero tanto lirismo
que parezca narcisismo,
mi intención aquí al cantar
fue nomás testimoniar
que vos “yo somos el mismo”.