LA ULTIMA NAVIDAD

A continuación presento un cuento del escritor Miguel Ángel Molfino, quien recientemente publicó la novela Monstruos perfectos. (En el blog hay más cuentos: aparecen clickeando abajo sobre su caricatura.)


Cuando la policía ingresó a su hogar, el tipo se sintió definitivamente perdido. Lo habían bajado a los empellones del patrullero, lo traían oculto debajo de una enorme campera de jean. Una turba de periodistas, fotógrafos y cámaras de TV seguían los acontecimientos más allá de la barrera de cintas amarillas y negras (escena del crimen, decían); los vecinos no lo podían creer. A espaldas del tumulto, las luces de un alto pino de navidad se entremezclaban con las mareantes balizas de los patrulleros. Frente a la tienda de chocolates, un grupo de niños vestidos como monaguillos entonaba un villancico triste y desangelado.

Se llegaron hasta una PC y un miembro de la Policía Científica abrió una serie de páginas que mostraban fotos y videos de niños desnudos y orgías. En todas aparecía la figura inconfundible del detenido. Como hormigas voraces, los agentes requisaban el resto de la casa. De pronto, uno de los oficiales, al abrir la puerta de un cuarto, exclamó: Miren lo que guardaba aquí este hijo de puta.

La habitación se veía abarrotada de juguetes.

- Esta fue tu última navidad afuera, degenerado de mierda, dijo el jefe.

Santa Claus, esposado, lo miraba altanero. Su voz grave y potente se dirigió al policía.

- Cuiden de los renos. Al trineo se lo dejo de regalo a su hijito, inspector.

No hay comentarios: